Historia
River Plate fue fundado el 25 de mayo de 1901 a orillas del Riachuelo,
cerca de Boca Juniors, en la Dársena Sud donde jugó
varios años. De la unión de dos clubes amateurs
(Santa Rosa y La Rosales) un grupo de 24 muchachos se reunió
en Almirante Brown 927 -donde funcionaba la imprenta Francisco
Gentile- con el objetivo de dar nacimiento a un nuevo club de
fútbol.
El nombre fue motivo
de discusión para los fundadores: Pedro Martínez
propuso River Plate; Carlos Antelo, La Rosales; Pedro Ratto, Forward
y Bernardo Messina, Juventud Boquense. Se eligió el de
River Plate y la institución finalmente se llamó
Club Atlético River Plate. Su primer presidente fue Leopoldo
Bard.
El origen de los colores
de la camiseta pertenece a una comparsa de carnaval que se llamaba
"Los habitantes del Infierno". Esa murga era integrada
por mayoría de riverplatenses. De los trozos de género
rojo que habían quedado de un desfile recortaron unas bandas,
las colocaron en diagonal y las abrocharon con alfileres de ganchos
a las camisetas blancas de uso diario.
En 1905, River Plate
se asocia a Fottball Association para hacer su primera participación
futbolística. Comienza participando en tercera división,
y en el primer partido oficial, jugado el 30/4/1905 pierde 3-2
frente a Facultad de Medicina. Posteriormente llegaría
la primera victoria en la historia: el 7 de mayo del mismo año
en su primer estadio en la Dársena Sur, River venció
a Gral. Belgrano 'A' por 4 a 3. El 27 de Diciembre de 1908 y por
la final de la Segunda División, River Plate golea a Rácing
7-0 y obtiene el ascenso a Primera División, donde se mantiene
hasta la actualidad.
El día
2/5/1909, River cumple su primera participación en el Círculo
Superior, goleando a Argentino de Quilmes por 5 a 0 en la Dársena
Sur.
El día 18/4/1915 River muda su estadio a Aristóbulo
del Valle y Gaboto, y en el primer partido golea 5-0 a San Isidro.
Un mes después, más exactamente el 16/5, se inaugura
oficialmente ese estadio y River vuelve a golear por 5 a 0 esta
vez a G.E.B.A..
El primer y único campeonato de la era amateur fue obtenido
en el año 1921, cuando el 9 de enero River Plate vence
a Quilmes por 2 a 0.
En el año 1923, River Plate muda nuevamente su estadio.
Esta vez es en Alvear y Tagle y en su inauguración el 20
de mayo River supera a Peñarol 2-1.
En el año 1931 comienza la era profesional. En el primer
partido River Plate vence a Atlanta como visitante por 1 a 0.
La popularidad del club fue creciendo de tal manera que hizo falta
mudarse nuevamente a un estadio más grande. Fue así
como el 13 de julio de 1934 el club adquiere 51.763 metros cuadrados
de terreno donde luego se construiría el Estadio Monumental.
Dicho estadio, el más grande e importante de la Argentina
hasta nuestros tiempos, fue inaugurado el 25 de mayo de 1938.
En un partido amistoso, River Plate vence a Peñarol por
3 a 1.
A partir de la era del profesionalismo, en 1931, River Plate se
convirtió en el club más ganador del fútbol
argentino: consiguió 30 títulos y 25 subcampeonatos.
Además obtuvo las copas Libertadores de América
de 1986 y 1996, la Intercontinental de 1986, la Interamericana
de 1987 y la Supercopa de 1997.
Nunca bajó a
segunda división y tiene en Angel Labruna (1939/52) el
segundo goleador de la historia de nuestro país con 292
conquistas. Amadeo Carrizo (1945/68) es el jugador que más
veces vistió la camiseta de la institución con 521
partidos. Y Ramón Angel Díaz es el técnico
más ganador de la historia del club, ganando 7 títulos,
5 torneos nacionales y 2 internacionales. El primero en 1996 y
el último en el 2002.
Al finalizar el siglo
XX, River Plate fue elegido como el club argentino más
ganador del siglo. Apodándose "El campeón del
siglo".
Hoy en día,
el estadio Monumental, tiene capacidad para 60.000 espectadores
sentados y es el más grande de la República Argentina.
Allí se jugaron
los partidos más importantes del mundial ´78 donde
la Argentina salió campeón del mundo por segunda
vez. Además, es sede de los eventos musicales más
importantes del mundo.
Historia del Profesionalismo
1931-1939:
Nacen los Millonarios
Con
la instauración del profesionalismo en el fútbol
argentino en 1931, River Plate se convirtió en la institución
más importante del país y un modelo a copiar en
el mundo. Tenía el número más elevado de
socios: 14.900, un estadio de lujo situado en las avenidas Alvear
y Tagle, en Palermo, y un porvenir glorioso.
Con la compra del wing derecho Carlos Desiderio Peucelle por 10
mil pesos se ganó el mote de ¨Los Millonarios¨,
y revolucionó el mercado de pases. En el primer torneo
finalizó tercero pero en 1932 invirtió 105 mil pesos
en la adquisición de varios jugadores y atrajo a multitudes
a los estadios al ritmo de su primer título profesional.
El gran Bernabé Ferreyra (pagado en 35 mil pesos) causó
una conmoción en el fútbol argentino y con él,
River formó un gran equipo. La Fiera -asi lo llamaban a
Bernabé- fue el goleador del campeonato con 43 conquistas
(19 más que el segundo). River, que era dirigido por Víctor
Caamaño, igualó en la primera posición con
Independiente por lo que tuvieron que disputar un partido desempate
en cancha de San Lorenzo, que finalizó por 3 a 0 a favor
de River.
La primera victoria de River Plate sobre Boca Juniors en el profesionalismo
fue en el campeonato de 1933. El Millonario no había hecho
una buena campaña pero con ese triunfo por 3-1 sobre su
clásico rival en la última fecha, se dio el gusto
de impedirle a Boca lograr el título.
En 1935 volvió a dar la nota en lo que se refiere a transferencias
y pagó 37.500 pesos por el mediocampista de Gimnasia y
Esgrima La Plata, José María Minella. Además,
surgieron del semillero dos futuras estrellas: José Manuel
Moreno y Adolfo Pedernera, piezas clave para la conquista del
primer bicampeonato (1936-1937).
Por la tercera fecha del Campeonato de 1936 River derrotó
por primera vez a Boca como visitante, con un 3 a 2. También
lo venció en Alvear y Tagle, con lo que consiguió
postergar a su eterno rival en los dos partidos del año.
El equipo de Emérico Hirschl se adjudicó el título
tras vencer a San Lorenzo por 4-2 en cancha de Independiente.
El del 37 lo consiguió con una eficacia del 85 por ciento,
obteniendo 31 de los 34 puntos en juego durante la segunda rueda.
La figura estelar y goleador del equipo fue Moreno, un jugador
muy completo que es considerado por muchos como el mejor de la
historia. Era el último campeonato en la cancha de la avenida
Alvear.
El 25 de mayo de 1938 River concretó un sueño: la
inauguración del Estadio Monumental, junto al Río
de la Plata, en un partido que finalizó 3 a 1 frente a
Peñarol de Uruguay. También se mantuvo invicto en
el Superclásico: 2-1 como visitante y 2-2 en Nuñez.
1939 sería el año que marcó el retiro del
primer gran ídolo de la institución, Bernabé
Ferreyra, quien convirtió 187 goles en 185 partidos, y
el debut de Ángel Amadeo Labruna, acaso el máximo
ídolo de la historia del club.
Una etapa con tres títulos, grandes compras y nuevas figuras
fabricadas desde el semillero. El modelo siguió a lo largo
de los años con más laureles.
1940-1949:
La era dorada
Los
años brillantes del club fueron durante la década
del 40, en la cual los formidables teams de River Plate se vistieron
de gala y pasearon su elegante fútbol por todas las canchas
del país.
El título de 1941 se lo adjudicó relegando a San
Lorenzo por cuatro puntos. El conjunto entrenado por Renato Cesarini
fue tomando forma con la inclusión en el centro de la delantera
de Pedernera, por pedido exclusivo de Carlos Peucelle, un visionario
del fútbol. Además, goleó a Boca por 5 a
1 en Núñez y se consagró campeón en
cancha de Estudiantes de La Plata al ganar por 3-1.
Al año siguiente apareció ¨La Máquina¨,
el mejor equipo del profesionalismo, que se coronó ganador
del Torneo en la Bombonera con el empate en dos tantos (ambos
de Pedernera) tras ir en desventaja de dos goles y con un hombre
menos. Anteriormente, ya lo había derrotado en el Monumental
con 4 a 0 categórico.
Ése fue el equipo más brillante de todos los tiempos,
tanto en lo colectivo como en lo individual. Hacían bailar
a los contarios con su famosa delantera integrada por Juan Carlos
Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel
Labruna y Félix Loustau.
Labruna fue el goleador del Campeonato 1943 con 23 tantos, año
en el que River fue subcampeón y en el que le ganó
como local a Boca Juniors por 3 a 1. En 1944 Moreno y Bruno Rodolfi
-centre half de La Máquina- se fueron a México,
hecho que permitió la incorporación de un volante
central de lujo, Néstor Rossi, que venía de las
divisiones inferiores.
Los 25 goles de Labruna (goleador del año) en 1945 ayudaron
al equipo para la obtención de otro campeonato, el sexto
hasta ese entonces. Además, ganó nueve partidos
al hilo y luego venció a Boca por 1 a 0 en Núñez.
Ya para 1946, se produjo un hecho destacado: la vuelta del ¨charro¨
Moreno al club. 40 mil espectadores colmaron el estadio de Ferro
en el partido que finalizó River 5 - Atlanta 1, con tres
goles de Moreno. Aquella tarde, el público ingresó
al campo de juego debido al derribe de los alambrados y a la euforia
desatada.
El gigantesco delantero Alfredo Di Stéfano apareció
como goleador en el año 1947, en el cual River obtuvo nuevamente
la gloria de ser campeón. Sus 27 tantos lo convirtieron
en el máximo artillero y fue muy bien secundado por Labruna,
Moreno y Loustau. También, derrotó a Boca por 2-1
que fue subcampeón.
La hegemonía riverplatense se diluyó al final de
la década pero hubo sucesos importantes en la misma, como
los triunfos frente a Boca, primero en La Bombonera en 1948 y
luego en Núñez en 1949 por 1 a 0 con gol de Labruna
-máximo goleador en la historia de los Superclásicos
con dieciséis anotaciones-.
La del 40 fue la década dorada de la Institución
Millonaria, la de los mejores conjuntos, los más exquisitos
y brillantes. Además del poder ofensivo, varios defensores
sobresalieron es esa época, tales casos de Yácono,
Vaghi y Ferreyra. Aquella delantera de la Máquina no tuvo
la posibilidad de disputar Copas del Mundo ya que las guerras
impidieron las previstas para 1942 y 1946. Los próximos
períodos también serían envidiables.
1950-1959:
El apogeo total
La inolvidable
década del 50 será siempre recordaba por la increíble
marca que establecieron los equipos de River Plate, que lograron
cinco títulos en seis años. De no haber sido por
1954 -año en el cual se cortó la racha triunfadora-
el récord se mantendría aún vigente.
En 1950 los dirigentes compraron al delantero uruguayo Walter
Gómez, un goleador muy guapo y habilidoso, en 750 mil pesos.
Nuevamente, venció a Boca en los dos partidos del año,
con sendas actuaciones brillantes del arquero más grande
de la historia del club, Amadeo Raúl Carrizo.
A partir de 1951 comenzó a gestarse el gran team que luego
dominaría la década, con la compra del wing derecho
Santiago Vernazza (goleador del año con 22 conquistas).
Ese mismo año River desarrolló una gira ilustre
por Europa que dejó seis victorias, siete empates y tan
sólo una derrota. Además, uno de los triunfos fue
ante el Manchester City por 4 a 3 y de esta manera, el conjunto
dirigido por José María Minella se convirtió
en el primer equipo argentino en ganar en Inglaterra.
Ahora sí, con Vernazza, Eliseo Prado -un volante del Semillero-,
Walter Gómez, Labruna y Loustau en la delantera, River
se encaminaría a un nuevo bicampeonato (1952-1953). Carrizo
en el arco y delante de él, Alfredo Pérez, Lidoro
Soria y Yácono. Y en el medio jugaban Julio Venini y Héctor
Ferrari.
Pese a no haber salido campeón en 1954, derrotó
en los dos cotejos a Boca Juniors: 1-0 en la Boca con gol de Prado
y goleada 3-0 en Núñez. A su vez, River era el club
que contaba con mayor cantidad de socios, 61.577.
Para 1955, repatrió a Néstor Rossi y contrató
al zaguero Federico Vairo. Labruna era el conductor y goleador
del equipo y estaba muy bien auxiliado por Enrique Omar Sívori.
Ese año, se coronó campeón en La Bombonera
tras vencer a Boca por 2-1 con goles de Labruna y Roberto Zárate.
Lanús fue, curiosamente, el rival a vencer en 1956. Faltando
seis fechas para la conclusión del torneo, River lo derrotó
3-1 en el sur y se mantuvo arriba. En la primera rueda había
ganado el superclásico por 2 a 1.
River Plate logró su primer tricampeonato de la historia
en 1957, y con él, cerró un ciclo increíble.
El último pergamino de la década del 50 consagró
a Zárate como goleador absoluto con 22 tantos. Otro hecho
importante fue la goleada por 5 a 3 sobre Boca en la vigésima
quinta jornada en Núñez con gran labor de Labruna.
Durante esos tres años de reinado absoluto se mantuvo invicto
en el Monumental, superando la marca de Banfield de 49 partidos
y desplegando un poderío categórico dentro del fútbol
criollo.
A partir de ahí, comenzó la historia negra de la
institución que se prolongaría durante dieciocho
largos años y muchos sinsabores. Nuevamente, el cierre
de la década (como las dos anteriores) no fue el ideal
para el club, que jamás pensó que la racha nefasta
duraría tanto tiempo.
El 12 de octubre de 1959 Ángel Amadeo Labruna se retiró
del fútbol profesional a los 41 años. Su trayectoria
en River fue excepcional con 292 goles -primero en la historia
del club- en 514 partidos. Regresaría como entrenador.
1960-1969:
La década maldita
Sin
ningún lugar a dudas, la década del 60 fue la más
funesta en la historia del club, en la cual River no logró
ni un solo campeonato y se quedó con varios segundos puestos.
Fue una época basada en la búsqueda del ¨fútbol
espectáculo¨.
En 1960 el presidente Antonio Vespucio Liberti decidió
pagar la cifra récord de 2.500.000 pesos por José
Varacka, entre otros jugadores. Pese a las importantes inversiones,
River se quedó con el segundo lugar, detrás de Independiente.
La gira que realizó River Plate por Europa en 1961 fue
muy exitosa, ya que derrotó al Real Madrid de Alfredo Di
Stéfano y a la Juventus de Enrique Omar Sívori.
Un año más tarde, le ganó al Santos de Pelé
en el Monumental por 2 a 1.
También en 1962, y con la contratación de Luis Artime
-goleador del torneo con 25 goles-, los Millonarios se quedaron
de nuevo con el segundo puesto. Pese a eso, venció a Boca
en Núñez por 3-1, tras convertir tres goles en cinco
minutos.
River ganó la primera rueda del Campeonato 1963, pero el
título se lo llevó finalmente Independiente. Artime
fue el máximo artillero con 25 conquistas. Otro gigantesco
producto de la cantera riverplatense fue la figura estelar del
equipo y de la década, Ermindo Ángel Onega.
Nuevamente, River estremeció el mercado de pases tras pagar
la increíble suma de 33 millones de pesos por el uruguayo
Matosas, además del otro oriental Cubilla. Pese a eso,
la sensación fue el juvenil puntero izquierdo formado en
el club, Oscar Más.
Otros dos subcampeonatos obtuvo el club en 1965 y 1966. En el
primero había ganado la primera rueda y luego decayó
en la segunda y en 1966 no pudo frente al Racing Club de Juan
José Pizzuti, al que venció y le cortó una
racha de 39 partidos invicto. Además, ganó en la
Boca después de doce años por 3 a 1.
En 1966 llegó a la final de la Copa Libertadores de América
en su primera participación y la perdió frente a
Peñarol de Montevideo por 4-2 en Chile, tras ir con una
ventaja de dos tantos. Daniel Onega, hermano de Ermindo, con 17
tantos se convirtió en el jugador con más goles
en la historia de una edición de Copa.
El 23 de junio de 1968 se produjo la mayor tragedia en la historia
de nuestro fútbol: 71 personas murieron, en su mayoría
por asfixia, y otras 66 resultaron heridas después de un
River-Boca en el Monumental. Ese mismo año, el conjunto
de Núñez se quedó nuevamente en la puerta
de otro campeonato. Una grosera mano del jugador Gallo de Vélez
Sarsfield (ignorada por el árbitro Guillermo Nimo) que
tenía destino de red, impidió el festejo.
El 22 de diciembre de aquel 1968 se retiró del fútbol
grande Amadeo Carrizo tras participar en 521 encuentros (récord
histórico del club), atajar 18 penales y lograr siete títulos.
Tenía 42 años.
Nuevamente, en 1969 fue subcampeón en los Campeonatos Metropolitano
y Nacional. Chacarita y Boca fueron los verdugos en estas ocasiones.
1970-1979:
El despegue definitivo
Los
años del 70 marcaron un antes y un después en la
vida de River Plate. A partir del bicampeonato de 1975 se consolidó
como el club más importante y ganador del país y
aventajó a sus seguidores por varios cuerpos.
El Metropolitano de 1970 lo terminó perdiendo en manos
de Independiente por un gol de diferencia. Para el Nacional de
ese mismo año, asumió a la dirección técnica
el brasileño Didi, impulsor del famoso ¨jogo bonito¨.
Didi ascendió a varios juveniles del semillero que luego
serían piezas vitales a lo largo de los años, como
los volantes Juan José López y Norberto Osvaldo
Alonso.
En 1971 River derrotó a Boca en el Metropolitano por 2-1
en cancha de Racing Club porqué tenía su estadio
clausurado. También lo doblegó por 3 a 1 en el mismo
escenario por el Nacional, en un recordado clásico debido
a que River jugó con varios jóvenes frente a los
experimentados boquenses.
El superclásico más impresionante y cambiante de
la historia se disputó el 15 de octubre de 1972 en cancha
de Vélez, por la primera fecha del Nacional. Fue victoria
millonaria por 5 a 4 tras remontar una desventaja de 2-4. También
lo derrotó en las semifinales, pero en la final no pudo
frente a San Lorenzo.
En 1973 y apoyado en los goles de Más (goleador del Metropolitano
con 17) River venció a Boca por 3-1 en Núñez
y luego 1-0 en Vélez por el Nacional. Carlos Morete (máximo
anotador del Metropolitano del 74 con 18) le anotó tres
goles a Boca Juniors en la victoria por 3-1 y fue un exponente
del gol en los setentas.
Ángel Labruna volvió al club como técnico
en 1975 para devolverle la alegría al pueblo riverplatense.
River contrató a Roberto Perfumo, Pedro González
-entre otros- y repatrió a Más del Real Madrid.
Volvió a ganarle a Boca de visitante después de
nueve años por 2 a 1 (goles de Morete y Alonso) y se llevó
la primera rueda del Metro del 75 por ocho puntos. Mantuvo la
ventaja en la segunda y se consagró campeón en cancha
de Vélez ante Argentinos (1-0) con un equipo amateur. Por
el Nacional, volvió a vencer a Boca en la Ribera por 2-1
y se adjudicó el torneo al derrotar por 2 a 1 a Rosario
Central, en cancha de Newell´s, con goles de Luque y Reinaldi.
River disputó las finales de la Copa Libertadores de América
de 1976 frente al Cruzeiro de Brasil. En el partido desempate
perdió por 3 a 2 en Chile.
El conjunto de Labruna retomó la senda triunfadora y se
asignó el Metropolitano 1977 tras vencer a Boca en La Bombonera
por 2-1 con goles de Daniel Passarella -el gran capitán-
y Pedro González, en tiempo de descuento.
Además, hizo nuevamente doblete en 1979 (Metropolitano
y Nacional), dándole pie al segundo tricampeonato de la
historia que conseguiría en 1980.
La década del 70 fue inolvidable para el público
millonario, tan necesitado de una alegría. Regresó
Labruna, y con él, los títulos. Las atajadas de
Ubaldo Fillol, la dura defensa de Passarella, Perfumo, Héctor
López y Comelles, el mediocampo de Alonso, Merlo y J.J.
López, y los goles de Morete, Más y Pedro González
fueron marca registrada en aquella época -además
de los triunfos en superclásicos-. Todavía existía
una cuenta pendiente que era la consagración internacional.
1980-1989: Llegan las copas
Hacia
los inicios de los años 80, River mantenía una notoria
hegemonía por sobre los demás conjuntos del fútbol
argentino, pero todavía en el plano internacional no había
inscripto su nombre en la lista.
Con la obtención del Metropolitano de 1980, el equipo de
River de Ángel Labruna se adjudicó una nueva triple
corona. Con dos goles de Ramón Ángel Díaz,
un delantero zurdo, veloz y definidor, dos más del uruguayo
Juan Ramón Carrasco y otro de Ortiz, River goleó
5-2 a Boca en la Bombonera. También lo venció en
Núñez por 2-1 en la segunda rueda.
Para 1981, la dirigencia millonaria realizó las incorporaciones
de Mario Alberto Kempes en 4 millones de dólares, Julio
Olarticoechea y Américo Rubén Gallego. También
el técnico era nuevo, el gran Alfredo Di Stéfano.
Con un Fillol implacable y una muy firme defensa, River se alzó
con el Nacional de ese año sin tanto brillo. Con un gol
de Kempes en Caballito, venció a Ferro 1-0 en la segunda
final y sumó su decimonovena conquista, pero sus finanzas
quedaron hundidas.
1982 y 1983 fueron dos años de transición para River
Plate, que necesitó desprenderse de varias de sus figuras,
que habían sido la base del exitoso ciclo de 1975-1981,
en el cual logró siete títulos en catorce torneos.
Sin embargo, la incorporación del uruguayo Enzo Francescoli
del Wanderers, el retorno de Alonso de Vélez y la contratación
del técnico Héctor Rodolfo Veira fueron papeles
decisivos para los años siguientes del club.
River Plate se consagró campeón de la temporada
1985/86 apoyado en los goles de Francescoli (goleador del torneo
con 25 tantos) y Morresi, la solidez defensiva, con la llegada
de Oscar Ruggeri, el control en el mediocampo con Gallego, Héctor
Enrique y Raúl Roque Alfaro y las voladas de Nery Pumpido
en el arco. En la primera rueda venció a Boca Juniors en
el Monumental por 1 a 0 con un zapatazo del lateral izquierdo
Alejandro Montenegro. Pero la nota la dio en la Boca en el triunfo
por 2-0, que incluyó la vuelta olímpica. En esa
ocasión, Alonso convirtió los dos tantos del encuentro
-el primero de cabeza con la pelota naranja y el segundo de tiro
libre- y fue la gran figura.
También en 1986 se adjudicó por primera vez en su
rica historia la Copa Libertadores de América, superando
en las finales a América de Cali, Colombia. Ya sin Francescoli,
pero sostenido en las buenas actuaciones de Alonso y los goles
del uruguayo Antonio Alzamendi y Ramón Centurión
se abrió paso para llegar a las instancias finales, eliminando
a Boca, entre otros. El gol de Funes en la segunda final hizo
estallar a las 85 mil personas que colmaron el Monumental. El
14 de diciembre derrotó por 1-0 con gol de Alzamendi, tras
una habilitación de Alonso, al Steaua Bucarest de Rumania
en Tokio y se consagró Campeón Intercontinental
de Clubes. Ahora sí, en la cima del mundo.
En 1987 River goleó por 3 a 0 al Deportivo Alajuelense
de Costa Rica e hizo suya la Copa Interamericana, cerrando así
un ciclo inolvidable. Ese año, se retiró Alonso
en un partido homenaje ante 80 mil almas riverplatenses, en Núñez.
Con Reinaldo Merlo como técnico, River se encaminaría
hacia una nueva consagración en la temporada 1989/90 y
seguiría reinando en el fútbol local.
1990-1999:
Campeón del siglo
La década del
90 fue la más ganadora en la historia de River Plate con
títulos nacionales e internacionales. La clave del éxito
estuvo en la contratación de técnicos que pasaron
por el club como jugadores, los cuales promovieron a muchísimos
nuevos talentos de la fábrica de cracks de River, el semillero.
Daniel Alberto Passarella asumió a la dirección
técnica a principios de 1990 y en su primer campeonato
llevó al equipo hacia una nueva consagración. La
temporada 1989/90 se la quedó River gracias a los goles
de Ramón Ismael Medina Bello y el gran mediocampo, integrado
por Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Héctor Enrique, Juan
José Borreli y el uruguayo Rubén Da Silva.
En 1991 retornó al club un consagrado goleador, Ramón
Díaz. Con sus 14 goles (goleador del Torneo Apertura) River
se alzó con un nuevo título. Fueron fundamentales
para ese logro las atajadas de Ángel David Comizzo y las
labores defensivas de Jorge Nicolás Higuaín, Carlos
Enrique y Fabián Basualdo.
También en 1991, River llegó a las finales de la
Supercopa pero fue derrotado en Belo Horizonte por Cruzeiro por
3-0 y se quedó a un gol de los penales, ya que en Núñez
había ganado por 2 a 0.
El Torneo Apertura de 1993 River lo obtuvo recurriendo al semillero
y Passarella tuvo mucho que ver en esto. Con Ariel Arnaldo Ortega
como abanderado de los nuevos genios, las buenas actuaciones del
volante Sergio Berti y los goles de Medina Bello consiguió
el título en la última fecha del certamen.
En el Clausura 1994 River ganó en la Boca después
de ocho años por 2-0 con una majestuosa actuación
de Ortega (un gol) sobre la punta derecha del ataque. Para el
Apertura, volvió al club Francescoli, quien luego se convertiría
en la figura del equipo de Américo Gallego, y en el goleador
del torneo con doce tantos. Aquel conjunto, que en la penúltima
fecha goleó a Boca en la Bombonera por 3 a 0 con otra soberbia
labor de Ortega, se convirtió en el único campeón
invicto en la historia de River, con doce triunfos y siete empates.
La Copa Libertadores de América de 1996 se quedó
en las vitrinas del Monumental tras el triunfo en la final ante
el América de Cali por 2-0, con dos goles de Hernán
Crespo. Con Ramón Díaz como entrenador, y con Francescoli,
Ortega y Crespo en el ataque, River alcanzó su segunda
Libertadores.
Además, hizo suyo el Apertura 1996 con un juego contundente
y lujoso. Sin embargo, no pudo con Juventus de Italia (0-1) en
la Copa Intercontinental.
River ganó los torneos Clausura y Apertura de 1997 (un
nuevo tricampeonato) con los goles del chileno Marcelo Salas y
Francescoli, y apoyado en el despliegue de Juan Pablo Sorín
y la conducción de Marcelo Gallardo.
También conquistó la Supercopa 1997 derrotando en
la final 2-1 a San Pablo, con dos goles de Salas, y de esta manera
cerró un ciclo inigualable: cinco títulos en un
año y medio. Al conjunto se lo conocía como ¨El
equipo de Ramón¨.
Ya con nuevas figuras como el volante de enganche Pablo Aimar
y el delantero Javier Saviola (goleador del torneo con 15 goles
y tan sólo 18 años), River fue campeón del
Apertura 1999, en cancha de San Lorenzo. Previamente, había
derrotado a Boca en Núñez por 2-0 con goles de Aimar
y Juan Pablo Ángel.
2000-
River Plate cerró la década del 90 con un título
y abrió el 2000 con un nuevo bicampeonato. El Torneo Clausura
se lo adjudicó bajo la dirección técnica
de Gallego, quien retornó al club después de seis
años. El ataque conformado por Ángel, Saviola y
Aimar era un deleite para los aficionados.
2000
...
El 25
de mayo de 2001 el Club Atlético River Plate cumplió
cien años de vida -un siglo de gloria- y lo festejó
con ¨la caravana monumental¨. Más de 40 mil hinchas
de River caminaron desde el Obelisco (en el centro porteño)
hasta el Monumental, transportando una bandera de mil metros.
El partido ante Peñarol de Montevideo cerró una
fiesta inigualable, que duró casi todo el día.
El 10 de marzo de 2002
River goleó a Boca por 3 a 0 en la Bombonera y se encaminó
definitivamente hacia una nueva vuelta olímpica. Con Ramón
Díaz en el banco y Ariel Ortega como líder indiscutido
dentro de la cancha, River logró su trigésimo campeonato
de AFA. Además, contó con las grandes presencias
de los juveniles Andrés D´Alessandro y Fernando Cavenaghi
(goleador del Clausura 2002 con 15 tantos).
El 29 de junio de 2003
River se alzó con su trigésimo primer título
de A.F.A., al derrotar por 2 a 0 a Olimpo, en Bahía Blanca,
con goles de Víctor Zapata y Diego Barrado. Con el ingeniero
chileno Manuel Pellegrini como entrenador, y con muchos chicos
de las divisiones inferiores, como Andrés D´Alessandro
(máxima figura del torneo), Fernando Cavenaghi (goleador
del equipo) y Martín Demichelis (mejor defensor), River
se encaminó a la consagración después de
lograr una racha de ocho victorias seguidas.
También serán recordados los primeros cuarenta y
cinco minutos ante Boca (empate final en dos), la goleada por
4 a 0 ante San Lorenzo y el 4 a 3 a Lanús, en el Sur, el
día que River saltó definitivamente a la punta,
en lo que fue el mejor partido del certamen. Por último,
la joyita de D´Alessandro en el gol ante Gimnasia y el bombazo
de Zapata, ante Olimpo.
Además, fueron muy importantes Luis González, Ariel
Garcé, Horacio Ameli, Eduardo Coudet y Esteban Fuertes.
La frutilla del postre fue el retiro del jugador más ganador
de la historia del club, Leonardo Astrada, quien dejó el
fútbol con un título más.
El 16 de mayo de 2004
el equipo de Leonardo Astrada se coló definitivamente en
la punta del Clausura al derrotar 1 a 0 a Boca, en la Bombonera.
El gol de cabeza de Fernando Cavenaghi terminó con el invicto
de Boca en la fecha catorce del torneo. River tuvo que esperara
hasta la última fecha para gritar Campeón por 32°
vez en su rica historia.
El 27 de junio
de 2004 River Plate empató en el estadio Monumental 1 a
1 con Atlético de Rafaela y llegó al título
ante 70 mil personas. Con los goles de Cavenaghi (con 9 tantos
fue el goleador de River), las vueltas de Marcelo Gallardo y Marcelo
Salas y el toque de distinción de Luis González
y la excelente zaga central con Horacio Ameli y Eduardo Tuzzio,
River fue el mejor equipo del país y estiró a doce
la ventaja en títulos por sobre Boca Juniors.
|